Actriz mexicana que no haga de mala… Hecho. Planos impresionantes de los rascacielos… Hecho. Mostrar las interesantes tradiciones del país… Hecho. Ofrecer una imagen de ciudad moderna y cosmopolita… Hecho. Efectivamente, Spectre 007 cumplió con las ‘demandas’ de cambios en el guion que el Gobierno de la Ciudad de México presentó para lanzar su impoluta imagen al resto del mundo… millones mediante. Por supuesto.

Spectre, corrupción 007

De hecho los primeros minutos sirven para reflejar el Día de Muertos (bueno, la versión hollywoodiense del Día de Muertos: sin ser fiel al máximo, sí recoge la esencia e impresiona); para que aparezca la mexicana Stephanie Sigman (la periodista en la serie “Narcos”), cuyo guión solo requiere de ella pasear, dar un beso a Daniel Craig y decir: “¿Adónde vas?”; y para la filmación de unas atractivas imágenes desde el cielo de los rascacielos y la modernidad de la capital mexicana. Por supuesto, nada de narcotráfico, secuestros, corrupción, desapariciones, oscurantismo… “Poderoso caballero es Don Dinero”, dijo el poeta español Lope de Vega.

Spectre, México pago

Una vez dicho esto, esos supuestos acuerdos con dinero de por medio no interfieren en un comienzo con explosiones, disparos, carreras y peleas en el interior de un helicóptero que no para de dar vueltas sin control. Y la tradición de los Muertos sirve para lanzar un mensaje con más significado del que parece: “Los muertos están vivos”.

Spectre, helicóptero pelea

El resto de la película contiene la aparición sorprendentemente breve y quizá hasta prescindible –que me perdonen sus admiradores- de Monica Bellucci, a Léa Seydoux como la verdadera (¿y definitiva, como lo iba a ser el personaje de Eva Green?) “chica Bond”, a Andrew Scott (Moriarty en la serie “Sherlock”) como C. y a Christopher Waltz como el malo, en una actuación correcta pero no memorable.

Spectre, Monica Belucci

Pero a pesar de lo que pueda parecer hasta ahora, Spectre es otra buena película del James Bond de la era Daniel Craig (y Sam Mendes: la mejor que uno recuerda), con espectáculo pero también con guión, con un secreto que 007 no quiere compartir con nadie, una vinculación del pasado, toques de humor, conocidos actores, persecuciones en coche y avioneta, de nuevo un Bond menos mujeriego y más sensible y enamorado (aunque se trate de un enamoramiento un poco súbito), una organización secreta que dará sentido a las películas anteriores…

Spectre, anillo

Un Bond que cada vez es más persona y menos asesino. Aunque, como él mismo dice ante Madeleine Swann (Seydoux) en una frase que lo define a la perfección: entre misión y misión, no tiene tiempo para pararse a pensar en qué es lo que realmente quiere.

Spectre, Lea Seydoux

Un Bond que no llega probablemente al nivel de Skyfall ni menos aún del grato debut que supuso Casino Royale, pero sus dos horas y media no decepcionan.

 

 

Ah, y la canción de Sam Smith -“Writing’s On The Wall”- también merece y hasta compite con “Skyfall“:

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