@maumuz

Desde que los dinosaurios regresaron a la pantalla grande, me cansé de escuchar elogios hacia la nueva cinta ambientada en el universo creado por Michael Chirchton y llevada al cine por primera vez en 1993 gracias a la mente de Steven Spielberg.

Muchos la compararon con la primera entrega de esta exitosa franquicia. Escuché y leí que está a la altura de Jurassic Park y, de entrada, pensé que era una aseveración bastante arriesgada. Dudé demasiado que a estas alturas, una secuela pudiera alcanzar el éxito e impacto que hubo en los noventas. Tuve razón y aquí va el por qué.

Jurassic World está ubicada 20 años después de los desastrosos hechos de la isla Nublar que ya todos conocemos. Sólo que en esta ocasión, alguien hizo algo bien y logró montar un parque que con una mezcla de tecnología te llevan a la “autentica” experiencia jurásica.

Nuestro héroe en esta ocasión no es un paleontólogo que sólo quiere investigar fósiles. Chris Pratt encarna a Owen Grady, un exmilitar cuidador de dinosaurios que presume una gran comprensión por el mundo animal y la interacción del humano en el mismo. Con su actitud de cowboy se gana inmediatamente a todos.

Owen también tiene otra curiosa cualidad. Es, al parecer, el único ser humano capaz de adiestrar a los velocirraptores y hacer que ellos obedezcan sus órdenes. Por otro lado está Claire Dearing, interpretada por Bryce Dallas Howard (no, no es Jessica Chastain), que funge como jefa de operaciones del parque a pesar de no comprender la naturaleza y verlo sólo como un negocio.

El desastre comienza cuando con el propósito de vender más y atraer más turistas, el Dr. Henry Wu (B. D. Wong) crea un nuevo dinosaurio en los laboratorios del parque. Sin pensar en las consecuencias, mezcla diferentes tipos de ADN que resultan en una letal e imparable criatura que pronto comienza a hacer sus destrozos en Jurassic World.

Lo demás ya lo conocemos. Una persecución, muestras de violencia, ligeras sorpresas en el guión, pero principalmente una constante sensación de “naaaaah, ¡¿neta?!”. Y es que, a pesar de que estemos concientes de que estamos viendo una película de ficción, el repetido uso de recursos “churros” abaratan lo que pudo ser una gran película.

Aunado a ese detalle, está la falta de propuesta del director Collin Trevorrow. Toda la cinta es una constante repetición de sus predecesoras, desde el argumento y guión hasta detalles tan básicos como repetición de escenas tal cual las vimos en alguna de las cintas anteriores. Mal ahí trevorrow.

En si, la película resulta bastante entretenida para chicos y grandes. Pasarás un momento agradable y ameno en la butaca, pero el principal elemento que mantendrá tu mirada fija en la pantalla es la nostalgia. Desde el inicio es un golpe fuerte y conciso para aquellos que disfrutamos las primeras películas. La música, ambientación, la sensación de ver terminado lo que parecía nunca podría ser. Es una mezcla muy bien aprovechada por el guión y el director.

El trabajo musical es bueno, a secas. Simplemente empalman y acompañan bien durante las escenas de acción y aprovechan uno de los mejores soundtracks de la historia cine en el momento preciso. Bien ahí.

En cuanto a los efectos especiales no se les puede reclamar nada, pero tampoco se les puede alardear. Por el tipo de cinta, podrían lucir mucho más pero tampoco decepcionan.

Después de la nostalgia, el estandarte de la cinta es el mensaje aunque para nada es novedoso. No jugar con la naturaleza, no jugar a ser Dios y dejar los animales extintos donde deben estar, en los tanques de gasolina de nuestros autos.

Bien, ahora que argumenté mi propuesta inicial, sólo te queda ver Jurassic World y venir a reprochar mi reseña o aplaudirla, eso dependerá de ti y ambas cosas las leeré con gusto.

 

Violencia, lenguaje vulgar y contenido sexual ***

Cuenta con violencia explícita y moderado lenguaje vulgar. Nada que resulte ofensivo para nadie.

Dirección ***

Collin Trevorrow deja ir una magnífica oportunidad de entregar una cinta de mucha calidad. Es un hecho que Jurassic World iba a vender sola, pero pudieron dedicar un poco más a temas clave como coherencia.

Actuaciones ****

Sin merecer ningún premio, Pratt y Dallas entregan una aceptable actuación que apoya al transcurso de la cinta.

Guión **

El eslabón débil de la cinta. Flaquea en momentos clave y resulta cansado a la larga. Para los seguidores de la franquicia resultará repetitivo y poco original.

Fotografía ***

Nada fuera de lo común. Merecería más calificación pero dejo tres puntos debido a su poca creatividad para no basarse demasiado en las precuelas.

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