Según yo, la mejor película de sci fi de un buen rato es Beyond The Black Rainbow misma que, sí, es medio una copia de Altered States, pero al mismo tiempo es lo suficientemente distinta como para que valga la pena ver las dos (juntas, en un double feature que te cagas.) Pero bueno, la neta le entro con menos ganas a la ciencia ficción que al terror.

Sin embargo, siendo que no sólo de zombies vive el hombre, decidí hacer un brevísimo listado de joyas a las que me he encontrado regresando porque son turbo pachecas. Recuerden que: hay que checar en qué Netflix están (gringo o mexa,) si están en el Netflix gringo tienen que ocultar su IP (con Hola.org, por ejemplo,) si están en YouTube pueque no se vean tan bien y, por último, nunca está de más darse un volteón al Blockbuster o Amazon, muchas de estas cintas se venden por tres pesos en cualquiera de estos dos lugares donde van las películas a morir.

Running Man.- Antes de que Chuachenegger estuviera chocho y produjera once millones de secuelas a Terminator, salió con María Conchita Alonso (imagínense el acento que hubiera tenido su prole, de la que nos salvamos) en esta muy buena mala película futurista de acción. En el futuro, unos gladiadores acaban con los condenados a muerte dentro del marco de un reality que es el programa más popular del universo, tal vez no es digna de un Oscar, pero es muy divertida.

Dreamscape.- Esta estuvo un ratito en Netflix gringo y salió sin pena, ni gloria, una pena porque es muy divertida. Básicamente se trata de un equipo de “profesionales” que se puede meter en los sueños de otras personas para ayudarlos con traumas, hasta que por azares realmente muy azarosos del destino, llega el presidente al laboratorio experimental de sueños y, sobra decirlo, se mete en pedos porque si no, no habría conflicto.

Automata.- Yo pensé que iba a ODIAR a Antonio Banderas y sí, sí lo odié, pero no por culpa de esta cinta que, dicho sea honestamente, está buena si bien le sobran unos minutillos. Es una especie del Segundo Renacimiento I y II de The Matrix, pero hecha por un joven cineasta español que promete mogollón, tanto como para que Banderas sea irrelevante para el éxito de la cinta (no le fue mal, no arrasó con la cartelera tampoco.)

Equilibrium.- Otra que tuvo que haber sido más famosa (como la de Banderas,) y no lo fue. Tiene su buena dosis de mamadas, la neta, pero es muy divertida de otras cosas y están muy buenas las escenas de acción… Vamos, si logras suspender tu credulidad con la premisa un tanto pendejona que tiene, la recompensa es una cinta sólida que tendría que haber sido tantiiiiito más famosa y, bueno, un argumento muy fuerte para convencer a tu morra de que la vea es que Christian Bale.

Nirvana/Hackers.- Ya nadie cree en la realidad virtual como era en los 90, ya casi todos sabemos que no hay dentro de la Super-carretera de la Información mundos graficados por fanáticos del demoscene, pero cuando salieron estas dos cintas el mundo era un lugar diferente y sí se pensaba que era el caso, o por lo menos le hacíamos a la mamada de que así era cuando íbamos al cine a ver una película. Nirvana es la más diferente (y “profunda”) de las dos cintas y esconde su pobreza de presupuesto en un guión súper clavel, pero las dos valen la pena aunque sea para ver cómo han cambiado las cosas.

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