Llegó TIDAL y sí para quedarse, pero con pocos tarjetahabientes Y NO EN MÉXICO. ¿Por qué? Porque no está disponible en nuestro país, porque las audiencias en internet (que en su mayoría son jóvenes) buscan accesibilidad, gratuidad y facilidad para suscribirse a ciertas plataformas digitales o servicios que suelen ser de entretenimiento y tidal no cumple con sus exigencias.

Este streaming de audio, video de alta calidad e incluso, de contenido editorial, parece o da la finta, en su primer anuncio, que ya llegó al mercado un nuevo ‘grupo de G8’ de la música, tratando de controlar o indicando lo que ahora tenemos que escuchar, bueno, a lo mejor estoy exagerando. ¿Madonna parece muy aburrida, no? o quizá sigue adolorida de su última caída en el escenario.

Ni con Jimmy Hendrix, Bob Marley, Janis Joplin, John Lennon, Nina Simone, Kurt o algunos clásicos del jazz de los 50, 60, 70 o hasta artistas de los 80, me suscribiría. Cuando llegue a México, si es que llega, los jóvenes tendrán que pensar en si pagarle a Slim los casi $400 de internet mensual, ahorrar para la colegiatura, adquirir el último video juego, invitar a su novia (o) al cine, seguir escuchando Spotify (con comerciales), bajar clandestinamente su propia música o pagarle $300 al mes al siguiente grupo de cantantes:

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entre otros…

Por supuesto, con sus respectivas limitaciones:

-          No es gratuito, tiene un costo de 19.99 dólares al mes por el servicio de streaming en alta fidelidad y de 9.99 dólares al mes por el servicio regular.

-          No está disponible en México.

-          No supera las 30 millones de canciones en su catálogo.

-          Audio y video de alta fidelidad que resultan exageradamente caros en comparación con los gratuitos en la red (y de la misma calidad).

-          Sólo 75 mil videos (el instructivo Tidal está en You Tube, no es ironía, lo juro).

¿Entonces?

Tidal sólo presume ser una compañía de artistas para artistas, sus reuniones y éxitos serán privados, crearán un mundo al que pocos podrán acceder , limitarán la música y músicos independientes; es mentira que “todos” los artistas están en Tidal, no todos buscan plataformas para hacerse más ricos ni “re-estrablecer el valor de la música” con precios exorbitantes en lugares PRIVADOS, esto último, es una incoherencia.

La plataforma digital es la muestra clara que lo importante en la industria de la música es más la industria que la música. El público al que va dirigido, me atrevo a decir es para la élite. Y me atrevo a decir otra cosa, Tidal está destinado al fracaso y poca audiencia.

Nos leemos en la siguiente…

 

 

 

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