¿Estás agotada de tanto trabajar? ¿Te dejaron exhausto los profesores con lo aburridos que son? ¿Regresas de visitar a tus tíos en España y no puedes con tu cuerpo tras 12 horas de viaje? ¿Se te fue la mano con tanto gym para impresionar a las chicas? ¿Te dejó el cuerpo molido haber estado todo el día sin hacer AB-SO-LU-TA-MEN-TE NA-DA?

El Salvavidas (bueno, y este artículo de El País que cuenta con los consejos de un doctor en Educación Física) acude de nuevo a tu rescate con una solución para cada problema.

1.- Sabemos que 6 horas escuchando a varios profesores y su monótono discurso y apuntando todo lo de la pizarra sin parar pueden ser demoledores. Y qué decir de las 8-9-10 horas de chamba en la oficina, escribiendo artículos o reportes, analizando, realizando y recibiendo llamadas, yendo a juntas, dejándote los ojos en la computadora…

Foto: blog mxirau

Foto: blog mxirau

Para cuando tu mente y tu cuerpo acaben por los suelos por este motivo, te aconsejamos a ti (o lo que queda de ti) que le eches ganas y fuerza de voluntad y te recuperes de tanta actividad… con más actividad: ejercicios de actividad moderada-alta como correr, ‘spinning’, zumba o cardiobox, o más relajaditos como yoga o taichí te ayudarán a desestresarte y sentirte como nuevo.

 

2.- ¿Quisiste tener un cuerpo tan escultural para impresionar a todo el mundo y romper el espejo de lo buen@ que estarías, que ahora todo tu cuerpo es un entumecimiento con patas (y ni siquiera sientes tus patas)? ¿O te tocó finde de mudanza, o día de maratón de gestiones?

Tranquil@, esta vez no te pedimos más ejercicio. Solo una buena hidratación, comer alimentos nutritivos (con hidratos de carbono –pan, pasta, arroz, cereales, papas…- ante ejercicios de resistencia, y con proteínas bajas en grasa si fueron más de fuerza) y mucho, mucho descanso del bueno.

Foto: blog caminar-más

Foto: blog caminar-más

 

3.- Si estás hasta la madre punta de la nariz de tanto viaje (un vuelo transoceánico o a Brasil, más de 6 horas en coche o una paliza en tren) y el ser que llega a su destino se parece más a un personaje de The Walking Dead que a ti, esto es lo que necesitas:

Realiza estiramientos musculares de las articulaciones (piernas y brazos: que todo hay que explicarlo) y de la espalda, de entre medio y un minuto; series de respiraciones completas y profundas; y “ejercicios de concienciación corporal de la postura” (si alguno sabe qué significa eso, por favor, que nos lo explique).

El pobre Harry Potter tras uno de sus viajes transoceánicos // Foto: taringa.net

El pobre Harry Potter tras uno de sus viajes transoceánicos // Foto: taringa.net

 

4.- Hace tres meses que no sales a correr y has perdido fondo

(Traducción de El Salvavidas: hace siglos que no haces ni el huevo porque eres un huevón y todo te da hueva. Así que la única forma en la que estás ahora es ESFÉRICA)

Regresa a las actividades/ejercicios que hacías antes, pero empieza poco a poco, de forma progresiva, sin querer recuperar varios meses perdidos en unas horas (no seas burr@ y no caigas en el punto 2). Para eso, nada mejor que… caminar, simplemente: media hora diaria durante unas semanas. Parece que varios estudios recomiendan unos 10,000 pasos diarios (¿¿¿quién tendrá tanto tiempo y tan poco amor propio como para contarlos???), que son unos 5 km.

De hecho, según un estudio caminar regularmente es más beneficioso que correr en cuanto a reducir el riesgo de hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares y colesterol. Ahí es nada. Cuando te encuentres a Usain Bolt, se lo dices, para que no se lo crea tanto.

 

Foto: peatom.info

Foto: peatom.info

 

5.- Quedará entre nosotros, pero admítelo: estás exhaust@ de no haber hecho nada, de nada, de nada en todo el día. Antes de seguir, permítenos que llamemos de nuevo (ya participó en otra nota; habrá que ponerle en nómina…) a nuestro colaborador Julio Iglesias para que te diga una cosilla:

Foto: memegen.es

Foto: memegen.es

Gracias, Julio. Ahora sí podemos continuar. Pues eso, ante estos casos tan penosamente lamentables que nos han pasado a todos, lo mejor es algo ligero para “salir de esa espiral viciosa y depresiva de la inacción” (ufff): un paseo con los amigos, sacar al perro (o viceversa), cuidar el jardín, alguna tarea de casa o ir de compras.

Como el ejercicio moderado libera endorfinas (sentimiento de euforia) y serotonina levantan el estado de ánimo, producen bienestar), se supone que te sentirás mejor y con más vitalidad (sí, porque desde luego con menos vitalidad estaba difícil…).

Foto: blog xlafalz

Foto: blog xlafalz

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