Ya te recomendamos cómo debes comportarte en una entrevista de trabajo y te podemos añadir unos tips de lenguaje corporal para cuando la hagas, pero aún no te dijimos cómo conseguir que te llamen para una. Entre otras cosas porque tampoco nosotros tenemos la solución mágica. Pero sí te podemos dar unos consejos para que tu CV (por cierto, se escribe Curriculum Vitae, currículum o currículo) sea lo más atractivo posible. Ahí van:

-Lo bueno, si breve… mejor: no te empeñes en llenar hojas y hojas de currículum para tratar de impresionar con el tamaño. Digan lo que digan, el tamaño no importa tanto. De hecho, en estos casos es mejor que sea pequeño (el currículum, decimos): se calcula que un entrevistador le dedicará 20 segundos a ojear tu CV, así que ya estás quitando frases vacías y resumiendo.

Si acabas de salir de la uni y no tienes experiencia laboral, probablemente con un folio te sea suficiente. Si ya tienes más experiencia y logros puedes llegar a 2 o 3, pero asegúrate de que en la última cuartilla escrita el texto ocupe al menos 1/3 de la página.

Foto: desmotivaciones.es

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-Reducir espacio: si ya te pasaste de páginas o la última solo te da para unas pocas y ridículas líneas, toca reducir espacio. ¿Cómo? Elimina conocimientos obvios (“sé escribir en Word” no es meritorio); deja solo la última titulación de estudios (con una carrera, por ejemplo, no es preciso que pongas tus notas de Primaria, Secundaria o Bachillerato. Y la Prepa tampoco… salvo que fuesen notas espectaculares o aporten un valor para el empleo); revisa si todos tus trabajos son realmente de interés (si tienes años de experiencia laboral quizá no interese tanto que un verano le cuidases el jardín a tu abuelita); simplifica tus datos personales (no hacen falta numerosos correos o teléfonos, ni el estado civil, ni poner edad y también fecha de nacimiento…); y finalmente, gana espacio con cambios de formato: reduce márgenes, ajusta el tamaño de letra, cambia el interlineado, fuera ese doble espacio… sin que quede todo ‘apelotonao’, claro.

-Destacar lo importante: tienes poco tiempo para convencer con tu CV, así que una estructura clara y ser directo y breve en tus logros te ayudará. Haz que resalte lo que para ti es más relevante de todo lo que pusiste en tu currículum, como el último trabajo o uno especialmente destacado, un buen nivel de un idioma, alguna maestría… cualquier cosa que pueda ser de especial interés para ese empleo concreto al que estás postulándote (si hace falta, modifícalo para cada oferta a la que te presentas). Se valen las negritas o algún subrayado de vez en cuando para romper la monotonía y resaltar, pero tampoco conviertas tu CV en un bonito –y mareante y poco serio- arcoíris con explosión de colores.

Foto: rlv.zcache.es

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-No le des una patada a la lengua: ¡Por el amor de Dios! Si el entrevistador solo va a dedicarle 20s a tu CV, ¡que al menos no le sangren los ojos! Revisa una y otra vez tu currículum en busca de faltas de ortografía (tildes, ‘b’ o ‘v’, mayúsculas, ‘h’, ‘s’ o ‘z’… seguro que ya conoces tus debilidades), typos, incoherencias, repeticiones… y cuando hayas acabado, revísalo una vez más. Y luego pídele a alguien –fiable- que le eche otro ojo.

-Ten paciencia, no pasividad: no se dan muchos casos en los que en la primera llamada que realices o correo que mandes consigas una entrevista, te quieran y las condiciones del contrato sean inmejorables. Más bien te sobrarán los correos sin respuesta, las llamadas que acaban en el buzón de voz y los “ya te llamaremos”. Paciencia, no desesperes ni pierdas el ánimo, aunque sea difícil no pensar en hacerse el karakiri a veces. Regálate periodos de descanso mental (un libro, alguna peli que te anime u otra cosa interesante que ver, algo de buena música, etc), sal de vez en cuando con tus amig@s, desconecta… así cuando vuelvas a la búsqueda te cundirá más y te desesperarás menos. Pero sin pasarse, que no se convierta en pasividad y flojera y lo retrases indefinidamente: proponte buscar trabajo cada día una cantidad de tiempo de media, en un momento determinado del día… y conviértelo en un hábito.

Foto: psicoblog.com

Foto: psicoblog.com

-Dónde buscar trabajo: inscríbete en los muchos portales de empleo que existen (OCC Mundial, Mercadojobs, Acciontrabajo México, Jobomas, Trabajando.com, Indeed, Bumeran, el portal de empleo de la Secretaría de Trabajo…) y una vez allí introduce tu CV (sí, en CADA UNO), ve actualizándolo, configura tus campos de interés para que no te manden ofertas que no te importan lo más mínimo –aun así lo harán, pero menos- y revisa diariamente cada correo que recibas.

Infórmate sobre las expos de empleo (OCC organiza la Expo City en abril, por ejemplo) y apóyate también en las redes sociales (con cuidado de cómo las utilizas) y los contactos (profesionales, amigos, familiares… todo vale. No hay que confundir tener palancas con pedir que te echen una mano; luego encárgate de demostrar que te mereciste esa oportunidad).

 

Foto: risasinmas.com

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