Alcancía, cochinito, hucha, chancito, puerquito de ahorros… Son varios los nombres que se utilizan para referirse al objeto que utilizamos muchos de nosotros para guardar y acumular nuestros pocos dineros sobrantes de la quincena.

Y también son varias las formas que estas alcancías adoptan: un preso al que tienes que sacar de su cárcel para luego obtener tus monedas, un orangután metido en una jaula con llave, una caja fuerte, un angry bird, una vaquita y otros animales y algunas formas de lo más curiosas

Alcancías cerdo, trasero

Y un puerquito, por supuesto. Los puestos y las tiendas del mundo entero (suponemos) están llenos de cochinitos con una ranura en la parte superior de su lomo; con distintos tamaños, colores y diseños, es obvio que el puerquito es la forma más común que tienen las alcancías. Pero, ¿por qué?

De los autores de “¿Por qué hay agujeritos en las plumas BIC?” y otras dudas metafísicas resueltas en El Salvavidas, nos hemos propuesto resolver también esta inaplazable cuestión, para lo que hemos investigado día y noche sin comer ni dormir hasta encontrar dos grandes teorías:

1)      Allá por Inglaterra y por el siglo XV, los recipientes de cocina (tarros, vasijas) se fabricaban con un material similar a la arcilla y de color entre rosa y naranja llamado entonces “pygg” (seguro que ya veis por dónde va la cosa…). La gente los utilizaba a veces para guardar ahí su dinero, por lo que se empezaron a fabricar recipientes específicamente para ello con este material.

Más tarde, ante el nombre (“pig” es cerdo en inglés, como saben) y el color similar, a estos recipientes se los empezó a dar forma de puerquito y adquirieron el nombre desde entonces de “piggy bank” (una especie de juego de palabras entre ‘banco puerquito’ o ‘banco de arcilla’).

Alcancías cerdo, arcilla

 

2)      Menos poética y más materialista es la segunda versión. Según esta, el puerco adquirió en Europa un significado de tener un mínimo de posesiones… e incluso riqueza, prosperidad, previsión para el futuro: tener un puerco (no digamos ya si eran varios) suponía la posibilidad de obtener dinero con su venta vivo, sacrificarlo y vender los productos derivados o una fuente de comida y proteínas en distintas formas para muchas personas y por todo un año.

Esta idea de que un puerco simbolizaba de alguna manera posesiones y hasta cierta garantía para el futuro fue la que desembocó en que se utilizase la forma de un cerdo para las alcancías.

Alcancías cerdo, cerdos

¡Taacháaaaaaaan! El misterio queda aclarado. Ya puedes presumir de inteligente e interesante ante tus amig@s.

¡Gracias por enésima vez, El Salvavidas!

 

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