Suena la alarma. Demasiado pronto, como siempre. Te abalanzas para apagarla y vuelves a tu cómoda y cálida posición fetal. Y te quedas dormid@ (o durmiendo; que como se dice no es lo mismo, pero es igual).

Así que te levantas de golpe, te duchas rápido (o ni eso), te maquillas un poco (o ni eso) y te peinas de aquella manera (o ni eso), y te vas a la oficina como todo buen godín… y sin desayunar.

Y ahí es donde empieza el problema, porque sabes que cerca del trabajo está ese puestecito de tortas de tamal (o guajolotas) que… uuuffffff cómo se antoja, ¿verdad? Claro, con lo ricas que están… y solo por unos pesitos de nada… Bueno, venga, un día es un día. Mañana me levantaré con tiempo y desayuno sano (¡Ja!).

Torta de tamal, paraíso

Y la compras. Y te la zampas. Y la disfrutas. Y ahora es cuando llegamos nosotros y te revolvemos la panza con unos pocos datos: ¿Sabías cuántas calorías te estás metiendo pa’l cuerpo?

Pues la Dra. María Eugenia Velasco Contreras, coordinadora de Programas Médicos del IMSS, te lo cuenta a través de la Profeco:

-Un tamal de 100 gramitos son: 100 gramos de glucosa (a 4 calorías por gramo: 400 calorías) + 50 gramos de grasa (a 9 cal. por gramo: 450 calorías) = 850 calorías.

(¿Qué, ya empiezas a ponerte nervios@?)

-Y como sabemos que te gusta bajarlo con un vasito de atole, súmale otras 180 calorías.

(Uyyy la conciencia llama a tu puerta…)

-Total: 1,130 calorías.

(Menos mal que estás sentad@… ¿no?)

Añádale a eso el bolillo y el hecho de que seguramente vaya frito en aceite y… ¡booombaaa! Puede llegar a entre 1,800 y 2,000 calorías.

Torta de tamal, pos me atasco

Pero espera, espera, que aún queda lo mejor. Porque el consumo de calorías recomendadas para el desayuno eees… (redoble de tambores, y tu corazón a punto de explotar):

¡¡De solo 500 calorías!!

¿Así, o más claro?

Torta de tamal, gráfica

Porque sí, los tamales (del náhuatl: “Envoltorios de maíz”) son un alimento con historia, desde la época precolombina, y típicamente mexicanos. Así como el atole, del que se cuenta que hasta el mismísimo Moctezuma lo tomaba, endulzado con miel. Pero eso sí, por mucha historia que tengan detrás, las calorías no te las quita nadie…

Y una vez más: ¡Gracias, El Salvavidas… por acabar con nuestra ignorancia y felicidad! ¬¬

Torta de tamal, Carmen Salinas

 

PD: dedicado con cariño a dos amigas marginales y redactoras de El Salvavidas :-)

 

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