Ayer que celebrábamos el cumpleaños de Tom Ford, revisitamos las 15 cosas que todo hombre que se precie de serlo debe de tener. Obviamente el señor Ford es un mamón y quiere que tengas un smoking negro, los dientes perfectos y zapatos caros, pero en tuiter varios de ustedes llamaron la atención a un par de cosas muy importantes que faltaron entre estos 15 ítems…

Así que, sin spoilers porque el chiste es que nos lean y no que apliquen la Millennial de regalarnos su like sin saber qué vergas estamos diciendo (no crean que no los cachamos, menores de 30) acá les van las 8 cosas que todo hombre debe de tener, con sus sugerencias marcadas con un asterisco:

1.- Libros*. Esto fue lo primero que nos dijeron: libros, libros y más libros, pero nosotros iríamos un paso más adelante incluso,  no les vamos a decir que hagan un “book club,” pero de nada sirve tener libros si leen a Paulo Coelho o ¿Por qué los hombres aman a las cabronas? Nope, lean un par de clásicos al año, hay chingos: El guardián en el centeno, Lolita, Ulises, El sonido y la furia, Cien años de soledad, etc. Pero también lean clásicos contemporáneos como La maravillosa vida breve de Óscar Wao, Freedom de Jonathan Franzen y cosas del estilo. Recuerden siempre lo que decía John Waters: “si te vas a casa de alguien y no tienen libros, no te los cojas.”

2.- DVDs*. Que, otra vez, sí… Está padre que tengan Sons of Anarchy y Dexter, pero estaría mucho más mamalón que tengan un par de títulos de la Criterion, como: Siete samurai, Y la nave va, El salario del miedo, etcétera. Cabe mencionar que el cine “de arte” y el experimental deberían de entrar en tu colección sí o sí, así como los cortos y algún par de esas películas mudas que duran 4 horas que sólo los críticos ven.

3.- Libros de, wait for it, poesía.- Ah, qué dijeron “ya chingamos con tener UN libro clásico por ahí regado,” ¿no? Pues no, también hay que leer poesía porque es otra disciplina completamente diferente que, además, ya ni siquiera tiene que ver con rimar y contar sílabas:

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De hecho ese poema todavía medio que tiene métrica, ya hay unos muy pachecos que ni siquiera tienen por qué hacer sentido o tener buena redacción y ¿qué creen? Muchas veces esos son los mejores, como Trilce de César Vallejo que no tiene pies ni cabeza, pero sigue siendo increíble. Inténtenlo, no se ha muerto ni UN hombre por leer poemas.

4.- Discos*. Y acá también el consejo es que prueben de todo un poco: clásico, blues, rock, hip hop, reggae, dub, you name it. Hay un club de vinilos que se llama Vinyl Me, Please y lo que está padre es que escogen discos que suenan bien, muchas veces re-ediciones, la gran mayoría de las cuales además tiene un arte espectacular. Los discos son objetos de arte y una gran manera de romper el hielo, deberían tener varios con todo tipo de moods.

5 y 6.- Comida y un espacio que ofrecerle a tus invitados. Los morros se diferencian de los hombres en que los hombres tenemos lleno el refri y no sólo subsistimos de atún con mayonesa. Igual, enorgullézcanse de su casa, pónganle madres que les latan, pósters, tapetitos, pendejaditas, como que vivimos con esta fantasía de que nuestros papás siempre han tenido todas esas cosas porque nunca fueron de nuestra edad y que un día todo eso va a aparecer por magia, pero no es cierto. Piensen en que la vida es increíble compartida, creen un espacio en su agenda para cenar en sus hermosísimas casas con los tetazos de sus amigos.

7.- Ropa limpia. Olvídense del smoking, de cambiar toda la ropa interior cada 6 meses, empecemos por tener siempre ropa limpia y, de ser posible, tener una lavadora PROPIA. No sean es “amigo” que todavía lleva su ropa con su mami, pobre señora, todavía que ya se deshizo de él, el re-cabrón le lleva sus calzones sucios.

8.- Muebles. Están los muebles aparte del “espacio que ofrecerle a tus homies” porque un servidor, Chuck Pereda, sigue teniendo el buró de cuando era niño y lo mata de la vergüenza… Principalmente porque no tiene el juego y la cama, que es Queen Size (otro tache,) no es lo más couple friendly. A la mejor es fantasía que “si lo construyen ellos vendrán,” como en la peli esa inmamable de Kevin Costner, pero no está de más tener los muebles, pero no tener chica o visitas, a diferencia de tener chica y visitas, pero no los muebles…

Ser hombre es cool, ser adultecente es MENOS cool. Las responsabilidades son las mismas en ambos casos, lo que cambia es el grado de involucración personal y, por lo mismo, el disfrute. Atrévanse a entrarle con todo a ser adulto, lo único que hay que pensar para animarse es que, si quieren tener una viejota, tienen que ser un cabrón bien puesto y no un vatiri ahí, randy.

 

 

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