El otro día estaba un servidor poniendo discos, no voy a quemar al lugar, pero digamos que estaban menos acostumbrados a un dj en una tarimita de 40 cms por encima del público, que un club. Si llegaron 5 pelados diferentes a pedirme que les pusiera algo, fueron pocos. “Oyes, amigo, ¿no tienes algo de salsa?” Vato, llevo dos horas poniendo house, tú llevas hora y media viéndome poner house, es casi seguro que no tengo salsa. “Oye, gallo,” (ah, cómo me caga que me digan gallo,) “¿no me puedes poner una rola desde mi cel.” Si pudiera, esto es, técnicamente, aún así no te la pondría porque me están pagando por poner mis discos que, en teoría, es supuestamente en lo que sí soy bueno.

Yo por lo general, trato de ser amable con todos (y siempre tendré un lugar especial en mi corazón para el vato que me pidió Emmanuel y, cuando le dije que no lo traía, simplemente me dijo: “¿y no lo puedes bajar?”) Esto es principalmente porque no es a huevo que la gente sepa qué hace un dj, hay lugares en los que sería raro que llegara un despistado porque son “catedrales” de la música electrónica, pero entiendo que en el Expendio de Pulques Finos Los Insurgentes llegue un chavo a pedirme algo. Llevan poquito haciendo fiestas electrónicas.

9H2gOYd
No le hables al dj: un diagrama de flujo

Aun así, el tema me resulta el pretexto perfecto para enunciar algunas MUY necesarias nuevas reglas del Manual de Carreño Reloaded versión El Salvavidas. Muchos hemos incurrido en una o varias de ellas y, no, no está cagado, deberíamos de ser más civilizados, la neta:

1.- No le pidas nada al dj. No le pases tu cel, una USB, un disco quemado de psycho que traes en tu guantera, pero tampoco te ofrezcas subirte a mezclar tú. Si no te gusta la música de un club tienes una de dos: o te aguantas y bailas con tus amig@s, o te vas, pero no quieras cambiarla namás porque no te gusta, no lo habías oído antes, no tiene letra, no es del género que te late. Sólo recuerda que:

banda

2.- No le pongas música desde tu cel al mundo. El otro día me eché un mix muy mamón de reggaetón mientras subía las escaleras del Tepozteco, la neta estaba chido, el pedo es que a lo mejor no es lo que se me antojaba oír mientras estoy “en comunión con la naturaleza.” Bueno, así como tú sientes que te están “imponiendo” la música del dj en un club, así pinches siente el RESTO DEL MUNDO cuando sacas las bocinas del iPod a la alberca.

3.- Tampoco impongas tu celular en comidas y reuniones. A ninguna subespecie del mundo le MAMA TANTO usar el manos libres gritando como si fueran subastador de A&E Mundo, que al mexicano Godínez que maneja lentes wrap around, iPhone y Blackberry en el cinto. Ok, ya entendimos que eres MUY importante, ahora bájale dos rayitas a tu volumen de voz y deja de hacer aspavientos que parece que estás coordinando el tráfico aéreo.

4.- El derecho al texto ajeno es la paz. No te pinches asomes a ver qué está escribiendo tu amig@, morr@, jefe, whatever. Una vez dicho lo cual:

5.- No mandes textos mientras te están hablando. No importa si tu novia te caga,  haberlo pensado antes de invitarla a salir. Miren que yo soy de estos güeyes y me tuve que quitar la pinche maña a chingazos, mi ex me traía en friega con ésto y la neta, tenía razón. Lo que me lleva a esta última regla que, namás no entiendo, sigue pasando a pesar de que llevamos usando teléfonos celulares desde lo que se siente como la prehistoria:

6.- NO CONTESTES EN VOZ ALTA EN EL CINE. ¿Es neta? ¿Me tengo que soplar que le digas en voz alta a Lupita: “no, Lupita, estoy en el cine, sí, estamos viendo la de los dinosaurios en la que sale el astronauta de Marvel“? Ah, pero además te turbo emputas cuando te callan, no, bueno. Está chido tu coto, compa.

En fin, hay más, deja salir del Metrobus antes de que te avientes como carnero desbocado, no trates de hacer puntos atropellando ciclistas, como ciclista no andes en sentido contrario o encima de las banquetas y, pufff, chingos más y más. Pero, en teoría, estas ya no las tendríamos que saber. Sólo quise enumerar estas porque son más recientes (salvo la del cine, esa pasaba con los ladrillotes esos de Motorola. Ya se tardaron.)

Al tiro, vampiros, nos estamos viendo. Nomás no me digan gallo.

 

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.