Y por mascota nos referimos a tu gato, perro o conejo, nunca a tu pareja, marido o arrimado. Tampoco a tus hijos. En fin, los que hayan estado pendientes de la tuitósfera cercana al que ésto redacta, Chuck Indalecio Pereda, sabrán que mi gato Luis Felipe está enfermo de sus riñones.

El tema con los riñoncillos de Felipo Lipo es que, en adición a la falla renal, causan anemia y por ende está muy débil. Para corregir o ayudar con esa anemia, le tengo que dar eritropoyetina humana recombinante que, claro (porque los doctores piensan que uno está hecho de oro,) cuesta igual de mamón de lo que suena… Si no qué chiste, pero bueno así costara el doble, yo se la pondría al enano.

Ahora, este chato salió HOY en la mañana del hospitalito donde pasó desde el miércoles, lo que menos quiere es regresar al hospital por un shot de eritropoyetina humana o de pavo o de lo que sea. Así que, como me dijo el doctor: “puedes venir mañana a que nosotros te enseñemos o puedes ver en YouTube un tutorial.” Al final, me eché una mezcla de un tutorial en YouTube y un par de posts en Wiki How y blogs de dueños de gatos con condiciones similares a las del mío.

Los pasos son muy sencillos:

Prepara la jeringa.- En mi caso, la eritropoyetina se tiene que mantener refrigerada por lo que es muy importante que no la calientes con tu manota cuando la estás manejando, ya viene la dosis exacta así que lo único que hay que hacer es colocar la aguja en su lugar y sacar el aire hasta que salga una mini gota de medicina (hay que revisar que no queden burbujas, estas se quitan pegándole ligeramente con la uña del dedo a la jeringa para liberarlas y que floten hasta arriba.)

Prepara al gato.- Felipe está muy débil, pero otros gatos pueden ser mucho más aguerridos. Nadie conoce a tu gato mejor que tú, muchos veterinarios y blogueros te recomiendan picarlo a la misma hora y tener un premio para que sepa que después del piquete viene un premio, acuérdate que a los gatos les viene bien la rutina y no son tan fans de las sorpresas. Límpiale el área a inyectar (la nuca) con una torunda con tantito alcohol y ten otra torunda a la mano para después del piquete.

Levanta la piel de la nuca de tu gato.- Yo me puse atrás de Felipe y me funcionó muy bien, estábamos los dos al nivel del piso y mis dos piernas estiradas corrían a sus costados (una posición que les da mucha seguridad, a los gatos les ayuda a sentirse más cómodos estar entre algo y algo, por eso les gustan las cajas y esconderse en recovecos.)

Inserta la punta de la jeringa con sumo cuidado.- Una vez que estés seguro de que entró, jala muuuuy ligeramente hacia a ti para ver que esté dentro, si sientes que se mueve con todo y piel hacia ti, ya no jales e inyecta el líquido a una velocidad lenta y segura, tampoco te la mames de lenta, la idea es que no le duela al gato y no tanto que se duerman los dos.

Listo, ya pasó todo lo peor. Tu gato y tú pueden relajarse y compartir croquetas. Acá te lo explican unas doctoras gringas muy cagadas que usan para ejemplificar a un chihua que la está pasando fatal:

One Response

  1. Fucktricio

    Con perros lo mismo, sobre todo con algunas vacunas que van en esa zona y no “en la nalga” como algunos le hacen. Lo que si, es que hay algunos medicamentos que pueden dolerles segundos después de haberselos inyectado, así que si ven que su perro sale corriendo y se arrastra por el suelo llorando de dolor, es normal aunque no deja de sentirse uno mal por ese momento.

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