Si les gustan los deportes seguro identificaron perfecto a la persona de la imagen que encabeza esta nota. Obvio se trata del tenista Rafael Nadal quien además de ser bastante bueno en su labor es conocido por tener el súper poder de sacarse el calzón de la manera menos discreta.

Y el descarado lo celebra / Gif: fanpop.com

Y el descarado lo celebra / Gif: fanpop.com

Sí, sabemos que entre tanto movimiento obvio se le debe meter el calzón provocándole una sensación nada agradable, pero bueno… hay maneras discretas para hacer el movimiento ninja de sacarlo del trasero sin que 500 fotógrafos capten el momento preciso.

Todos hemos sufrido como este tenista, así que decidimos dedicarle una guía de consejos para que nadie lo moleste por su peculiar manera de dejar de ‘comer calzón’. ¡Va por ti, Rafa!

Ojalá todo fuera tan fácil como aplicar un ligero movimiento de trasero pero ¡¡NOOOOOO!!

Gif: fanpop.com

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Estos son los cinco trucos que harán que tus pompis descansen cada que estén pasando por esta penosa situación y que no puedas correr al baño para mitigarla:

 

1. La sentadilla

Uno de los recursos más comunes al momento de sentir el calzón ‘enterrado’ en lo más profundo de nuestro traserito. La cosa es tan simple como una flexión.


…Y ni quien se dé cuenta de que acaba de descansar nuestra alma.  

 

2. Patada ninja

¿Qué no es bastante común ir por la calle repartiendo patadas? Mmmmm… sabemos que no, pero que nos quede como consuelo que levantar ligeramente la pierna y soltar una rápida patada hará que el resorte que nos está torturando se acomode.

 

3. La pared

Estás rodead@ de desconocidos en un salón súper concurrido y simplemente o hay nadie que te ayude, la incomodidad del calzón se ha manifestado. Terminar con esta molestia es bastante sencilla, simplemente pégate a la pared y frota leve el trasero para que se acomode la tela.

No se vayan a emocionar demasido porque hablarán muy mal de sus hábitos… ¡y menos si es una pared con tirol!


 

4. La casita

Este es uno de los tips que aplican perfecto para las mujeres, principalmente porque casi siempre andamos en mancuerna. Señoritas, pidámosle a nuestra acompañante que se ponga enfrente de nosotras, es decir, que ‘nos haga casita’ para acomodarnos el calzoncillo y así seguir chismeando con toda tranquilidad.

 

5. La silla

Estamos en junta o en una clase eterna y ni de broma podemos salir al baño para terminar con el martirio de acomodarnos el calzón, ¡¿qué demonios podemos hacer para que nadie nos vea feo?! Muy simple, un ligero (LI-GE-RO) movimiento restrengando suavemente el trasero en la silla y listo.

 

Lo que también podríamos hacer para no batallar más con los resortes de nuestros calzoncitos es usar el paracaídas de Bridget Jones… claro, si no planeamos tener una cita que termine existosamente o si, de plano, a nuestra pareja la parece atractivo luchar contra tremendo pedazo de tela.

Gif: nakedthurzdays.com

Gif: nakedthurzdays.com

O andar como Silverio. Podrá quejarse de cualquier cosa pero menos de que su tanga roja lo martirice.

Foto: Toni Francois / tono.tv

Foto: Toni Francois / tono.tv

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