Y surge ese momento en el que pasa por tu casa u oficina “el señor de los camotes” y su carrito, ¡clásico!. Aquel silbido penetrante que a algunos nos molesta mucho, y a otros tantos nos remonta a episodios deprimentes de la infancia. Sí, aquel carrito metálico verde azul hoy tiene una connotación distinta; y también, lleva en su cajita plátanos, sólo que en esta ocasión hablaremos únicamente de la magia nutritiva de comer camote, sin albur.

1.-  Cero enfermedades: Este bondadoso tubérculo, es famoso por su alto valor nutritivo. De acuerdo con el Centro Internacional de la Papa (CIP), el camote previene el cáncer de estómago, enfermedades del hígado y desnutrición; las hojas y raíces combaten la leucemia, anemia, presión alta, diabetes y hemorragias. Para tumores en la boca y garganta los expertos recomiendan hacer gárgaras con el líquido proveniente de su cocción.

2.- Cero arrugas, más vitalidad: Dentro de las propiedades curativas está el alto contenido de vitamina A, antioxidantes y beta carotenos, el camote contiene más de éstos últimos que la misma zanahoria; en ese sentido, si lo comes, retrasarás tu senectud, la ceguera nocturna, úlceras en la córnea y desvanecerás progresivamente las manchas en la piel; incluso, el retraso de la pérdida total de la vista. Sólo tienes que comer 6 rebanadas diarias.

3.- Híbrido: Por su sabor y consistencia, el camote se puede consumir con la mayoría de las carnes de res, aves, sopas, purés; a la parrilla, asados o fritos; es perfectamente combinable con casi todos los alimentos de la pirámide nutricional. Entre otras opciones, también sirve para hacer bollos, panes y panqueques para el desayuno. Y, además, ideal para sustituir (en cantidades frecuentes) a la carne, por alto contenido de hierro; ojo, vegetarianos.

Ahora ya sabes algunos beneficios de consumir camote, recuerda que puedes prepararlo de muchas maneras. ¡Aguas!, si lo comes crudo puedes provocar en tu cuerpo exceso de flatulencias y diarrea, y más con cáscara. En México lo consumimos en mayor cantidad en noviembre, por aquello de los platillos típicos de Día de Muertos. Pero, ¿a poco no te gustan más los camotes con leche “Nestlé” de “el señor de los camotes”?. Voy por uno.

Nos leemos en la siguiente

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