¿Acabaste la carrera y te toca enfrentarte a esa parte tan temida que es la de encontrar trabajo? ¿Renunciaste porque ya no eras capaz de aguantarles más… o te corrieron por lo contrario? Toca entonces ponerse a buscar un/otro empleo y ya adelantamos que lo normal es que no vayas  a lograrlo a la primera y pases por altibajos de ánimo y/o de suerte.

OCC Educación, Jobomas, Mercadojobs, Indeed, Acciontrabajo México, Bumeran, Buscojobs, trabajando.com, el Portal del Empleo de la secretaría de Trabajo, la Bolsa de Trabajo de cada compañía… todos estos sitios pueden ser buenos para mandar o subir tu currículo, además de los datos de contacto del sitio web de cada lugar de trabajo o, mejor aún, los contactos que tú tengas y que te facilitarán –al menos, un poco- la llegada al Nuevo Mundo.

Para cuando te desesperes durante el proceso, aquí tienes unas pelis para sobrellevar tanta negativa, y nuestros expertos en entrevistas laborales ya te aconsejaron sobre cómo ir vestido y los errores que jamás debes cometer.

Ya tienes dónde buscar, cómo animarte, qué llevar puesto y cómo actuar. Ya prácticamente no te queda nada por cubrir…salvo saber a qué te vas a enfrentar cuando tengas al entrevistador enfrente, y cómo encararlo para salir airoso (o, por qué no, incluso exitoso y eufórico).

Y como queremos salvarte la vida desde el primer hasta el último paso, aquí tienes 25 preguntas que pueden hacerte en una entrevista de trabajo, y unas guías sobre cómo responderlas. Léelo porque merece la pena, pero te adelantamos que en todas debes pensar antes de responder –aunque te parezcan sencillas y banales-, y que se clasifican en (redoble de tambores):

-Las rompe-hielo: son de introducción y por eso parecen inocentes, pero nada lo será en una entrevista de trabajo. Tendrás que hablar de ti, de lo que sabes, de tus aficiones e intereses: sé sincero pero sin comprometerte, destaca tus virtudes y no des información demasiado personal.

Foto: delcampovillares.com

Foto: delcampovillares.com

-Las incómodas: tu anterior empleo, por qué terminaste, qué pasó con tu otro jefe, si tienes deudas… Aquí ya todo vale e irán a por ti con suavidad para buscarte las cosquillas. No hables mal de otros, saca lo negativo y lo que aprendiste, y salta a lo que esperas de este nuevo empleo.

-Las difíciles: errores que hayas cometido, tu ambición por un ascenso, el manejo de la presión, cuánto quieres ganar… Dale la vuelta a los errores para destacar lo que sacaste de ellos que te hizo mejor, habla de tu interés en desarrollarte y aprender e intenta no ‘mojarte’ con cifras o al menos informarte antes de lo que se maneja en esa empresa.

-Las capciosas: ¡En guardia! Vienen estocadas y hay que estar preparado. Tu mayor defecto, cómo te ves en X años, tu trabajo ideal… Pondrán a prueba tu honestidad y conocimiento de ti mism@, tu fidelidad a un empleo y tu búsqueda de estabilidad, tus proyectos… ¡No digas que no te lo advertimos!

¡Ouch! Que no te pase eso.

¡Ouch! Que no te pase eso.

-Las retadoras: retos y conflictos que se te hayan presentado, demuestra tus virtudes, ¿por qué habríamos de contratarte? y finalmente: ¿Tienes alguna pregunta? Lleva preparadas algunas de casa o improvisa según lo que te vayan diciendo, pero no te quedes callado, es tu oportunidad de devolverles el interrogatorio y hacerles tú algunas preguntas.

-Las prohibidas: no te dejes. Hay líneas que no deben cruzar y, si las cruzas, que tú no tienes –ni deberías- por qué permitir. Tu religión, ideología, orientación sexual, asuntos de salud o intención de tener hijos no le importan a nadie. Y si aun así insisten, mantente firme sin perder la educación.

Preguntas entrevista de trabajo, Carmen Salinas 'Chinga tu madre'

¡¡Noo, nooooo!! Dijimos “sin perder la educación”.

Preguntas entrevista de trabajo, 'con todo respeto...'

Ah, mucho mejor. ¿Ves? Así, sí.

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