Es raro que alguna de las personas que conocemos o con las que convivimos diariamente no tengan Facebook y es aún más que no demostremos nuestro afecto agregándolas a nuestro selecto grupo de amistades en dicha red social.

Nos tomamos fotos juntos y nos etiquetamos, nos compartimos notas o memes, stalkeamos y damos likes hasta que llega ese momento en el que detectamos y nos hartamos de ciertos hábitos de nuestros amiguitos virtuales como álbumes de 457 fotos de “el gran viaje a (inserte el nombre del lugar)”, anillos de compromiso, bebés, autos o check-ins en cualquier lugar.

Para no sentirnos tan amargados le preguntamos a otras personas cuáles son las publicaciones que les revientan el hígado cada que las ven repetirse pero con diferente nombre y foto de perfil.

 

1. Amantes del ejercicio

Está bien que no les represente un sacrificio levantarse a las 4 de la mañana para echarse un licuado energético y ser los primeros en correr en Chapultepec. Pero hay un momento en el que su vida súper saludable es demasiado.

La gente dijo: “Fotos de la caminadora y diciendo “a darle con todo”. Fotos mordiendo sus medallas de la carrera que corrieron mientras yo seguía dormido”.

 

 

2. Los que odian todo

En esto de las redes sociales hay que tener algo llamado tolerancia porque hay de dos sopas: o gente muuuy positiva o aquellos que son excesivamente negativos y NADA les parece.

La gente dijo: “Que se quejen de todo lo que no les gusta y/o critiquen lo que le gusta a los demás. Carajo, no hay regla objetiva del gusto. Guárdense el berrinche para ustedes mismos”.

 

3. Sabios

Todos tenemos en nuestro timeline a alguien que domina absolutamente todos los temas, es decir, que siempre tiene una opinión que va desde los tomas más tontos, los chimes de la semana o la situación política y económica del país o del mundo.

La gente dijo: “los que en la escuela no opinaban ni en defensa propia, y ahora resultan ser más eruditos y opinados que Platón”.

 

4. “Defensores animales”

Es una realidad que hay gente enferma que se atreve a documentar el maltrato animal y, lo peor, compartirlo. Sí, es algo que pasa y que no se puede evitar pero muchas veces es demasiado.

La gente dijo: “Casi todo es soportable menos imágenes de gente enferma o animales sufriendo, me saco de onda”.

 

5. Futuras y orgullosas mamás

Desde luego convertirse en madre o padre debe ser algo increíble, pero ¿realmente necesitamos una bitácora diaria de lo que pasa en sus vientres o familias? En muchos casos hemos vivido el embarazo de alguna de nuestras amistades prácticamente desde la concepción [bueno, poco les falta].

La gente dijo: “Las que atiborran los feeds de fotos de sus bebés en todas las facetas (no ven peligro para su seguridad al exponerlos así?)”.

Una mamá primeriza opinó: “Todo lo que hacen sus bebés (soy mamá y entiendo la emoción pero que flojera verlo aquí)”.

 

6. Compromisos, matrimonios y demás

Casi tan enfadosos como los embarazos porque aquí también debemos fumarnos el proceso (de meses) desde la proposición, los preparativos, la casa, las respectivas despedidas de solter@, la búsqueda de lugar para la celebración, la fiesta, las damas [uy, esto es un tema aparte]… pensar en todo eso me produce embolia. Y todo culmina en las fotos en las que terminas etiquetado tirado de ebrio juntito a la pista de baile. ¡Qué bello!

La gente simplemente opinó que no le gustan. Pero esta imagen sí… así que si las invitan a París no se ilusionen cuando sus amados novios quieran atarse las agujetas.

paris

 

7. Viajes

Ah qué bonito es viajar y qué aburrido lo hacen ver en esos álbumes llamados La gran aventura, A tu lado o qué tal el original Europa (el año en curso) integrado por 897 imágenes en las que los que no hemos cruzado el charco tenemos la oportunidad de ver cómo son los cubiertos en otro país o foto del besito debajo o delante de la Torre Eiffel… tí-pi-co. El check-in en el aeropuerto, tantas pero tantas cosas que a muchos no nos importan.

Aunque también está la versión Fin de semana en Cuernavaca con una serie de imágenes (por no decir decenas) que la Secretaría de Turismo de Morelos envidiaría. Esto es para los que no tienen mucha actividad en redes sociales pero cuando salen qué molestos se vuelven.

 

8. ¡Ánimo!

Lo vamos a dejar en frases de motivación o ilustraciones con pensamientos positivos.

La gente dijo: “Cuando te etiquetan junto con otras mil personas con sus mensajes/frases/felicitaciones/etc. de optimismo y demás cosas”.

Algo así:

 

9. Foodies

Esa maña de ir hasta a los tacos de la esquina y fotografiar para contarnos de su cena o peor aún ¡cuando cocinar! Entre los que usan el hashtag #foodporn sin control hay niveles: los que realmente hacen que se te antoje lo que están por echarse y lo que te producen un retortijón en el estómago.

 

Seguro ustedes tendrán mil cosas más que no les gusta ver en su feed. La solución perfecta para evitar todo esto sin darle unfollow a nuestros queridos amigos es simplemente dejar de seguir sus actualizaciones. Pero bueno, por mientras sigamos disfrutando/sufriendo tanta tontería.

Para desahogar tu odio por las publicaciones de tu tía, tu mejor amigo o tu pareja síguenos en Facebook y Twitter.

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