18 perros fueron envenenados en los Parques México y España, en la delegación Cuauhtémoc. Es una situación preocupante para todos los dueños de perros de la Condesa, Roma y todas las zonas aledañas, incluso hay varios reportes (al menos en las redes sociales) de casos en parques de Coyoacán, Benito Juárez, Iztapalapa y Estado de México, incluso ya hay notas de medios internacionales cubriendo el caso.

Con las últimas actualizaciones del caso, sabemos que el culpable podría pasar hasta 18 años en la cárcel (se hicieron sólo 9 denuncias, lo que equivale a 2 años por perro) y que quien sea que haya sido, utilizó un raticida superpotente que afecta al sistema nervioso en cuestión de minutos. Se han mandado equipos de limpia para intentar eliminar cualquier rastro de alimento envenenado de los parques y se siguen revisando las cámaras de la zona para intentar identificar al culpable.

No es la primera vez que pasa algo similar, incluso cuando abrieron la zona para perros del Parque México hubo casos aislados de perros que se convulsionaron después de visitar dicho espacio y murieron días después, aunque no se habló de ello.

Pero ¿qué fue lo que ocasionó esta abominación? ¿Qué tuvo que pasar para llevar al límite a una persona (o personas, si nos ponemos a pensar que esto está ocurriendo en distintas zonas del D.F. y sus alrededores) para decidir poner comida envenenada en los parques de las colonias con más población perruna en todo el D.F.? Me puse a pensar en la situación y, al menos en mi opinión, puede ser una forma –demasiado extremista– de alzar la voz frente a algunos dueños irresponsables, y vaya que los hay.

En todos los alrededores del Parque México y España, hay decenas de anuncios de “SE BUSCA” y fotos de perros de todas las razas, desde las más “nice” hasta criollos, pero todos tiene siempre la misma característica: con collar, pero sin placa, iban sin correa, los dejaron libres y PUM, no volvieron a saber de ellos. Yo no puedo pensar en la desesperación que deben sentir sus dueños, son situaciones que pueden pasarle a cualquiera, pero que sabemos que se pueden evitar.

Por más que sé que mi perrita disfruta estar sin correa cuando la llevamos a las islas de CU para que corra, intente socializar con otros perros (y digo intente porque no le gusta) y se sienta libre por un rato, cuando la pierdes de vista un segundo, ese vuelco al corazón es de las peores sensaciones que hay, por eso no puedo pensar en sacarla a la calle sin su correa, ¿saben por qué? Porque yo soy responsable de ella y de lo que le pase, nadie más.

Esa tirita de cuero que une mi mano con su collar es lo único que impediría que ella escapara si se asusta por algún ruido o si simplemente se le da la gana salir corriendo. Por más educadas que estén nuestras mascotas para estar a nuestro lado, hay situaciones que no podemos evitar y que pueden resultar en una catástrofe, puede ser que se nos pierda y esté vagando por las calles desesperada, pasando hambre, pasando frío y extrañándonos, que alguna persona medio viva la agarre y no volvamos a saber de ella, que la atropellen o incluso que algún loco de esos que abundan y que suben videos a internet de ellos mismos torturando perros se la encuentren y ya, así de fácil se te va un cachito de tu corazón, todo por no ponerle su correa.

Pero este problema va mucho más allá de darle la libertad a nuestros perros de ir y olfatear por donde quieran, es un problema que nos afecta a todos los que caminamos por las calles y del que probablemente muchos estemos hartos, en una de esas fue el trigger para el loco al que se le hizo fácil hacer esta masacre en la Condesa.

¿Alguna vez has caminado por la calle sin fijarte en el piso y cuando llegas a tu destino te das cuenta de que tienes una embarrada gigantesca de popó en la suela de su zapato? ¿No tienen un vecino al que se le hace fácil soltar a su perro para que haga sus necesidades y luego regrese solo? O peor aún, ¿uno de esos cínicos que aunque vea que su perro está haciendo lo suyo a la mitad de la banqueta, se hace wey para no recogerlo cuando acaba?

Los perros no tienen la culpa de esto, ellos hacen sus necesidades y no tienen la responsabilidad de limpiarlo, pero nosotros sí. Es nuestra OBLIGACIÓN hacernos responsables de los cuidados de nuestra mascota, y sí, eso incluye cargar una bolsa de plástico o un periódico cada que los sacamos a pasear, ¿te da asco? Ni modo, si tuvieras un bebé no creo que lo dejarías días usando el mismo pañal, ¿o sí?

Seguro a muchos se les hará fácil culpar de esto a los perros callejeros, pero la realidad es que el hecho de que haya tantos en las calles, es también nuestra culpa. Si tienes un perro, ¿para qué quieres que tenga hijitos? ¿Para venderlos? ¿En serio consideras que hacer de tu perro una incubadora para que tengas dinero te hace un buen dueño? NO. La mayoría de esos perritos que se venden, terminan abandonados en las calles, siendo maltratados o pasando de casa en casa porque “no los aguantan”, y como nadie tuvo la consciencia para esterilizarlos, van y tienen más bebés y esos tienen más bebés y así nosotros mismos ocasionamos que haya tantos perros callejeros, que las perreras estén llenas y que cada vez más animales sean sacrificados de formas inhumanas.

¿En verdad quieres a tu perro? ESTERILÍZALO. Sí, es bonito que tengan sus bebés, pero hay miles de perros que necesitan un hogar donde los quieran y los apapachen, lo que menos necesitamos son más animalitos que terminen en las calles. No trates a tu perro como si fuera una máquina de cocas de la que puedes sacar perritos cada que lo necesitas.

Los dueños de los perros envenenados pueden haber sacado a sus perros con correa, haber cargado bolsas para recoger los desechos y no tener ningún motivo para motivar este crimen de odio en contra de los animales, pero en un descuido, tuvieron la mala suerte de no ver cuando su mascota recogió algo en el piso y se lo comió. Así de fácil.

Mis palabras no buscan justificar lo que pasó, es una opinión personal de algo que tal vez podemos evitar en un futuro, una muestra más de que justos pagan por pecadores, a no ser que se demuestre que quien hizo esto es un sociópata sin remedio, si somos dueños responsables, la presencia de nuestros perros, gatos, minipigs o la mascota que se te de tu regalada gana tener no debería molestarle a nadie. Pensemos en todo lo que estamos haciendo mal y pongámosle una solución, ya pasó una vez, más vale prevenir que lamentar, ¿no creen?

Para las últimas actualizaciones al respecto, denuncias y cualquier tipo de reporte de actividad sospechosa, el sitio oficial que está llevando a cabo todo el proceso de investigación se encuentra en el Facebook de Cuidando Nuestros Perritos.

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