El Papa Francisco está de visita en Estados Unidos y ayer, 23 de septiembre, tuvo uno de sus típicos gestos de amabilidad con la gente que esperaba verlo pasar en el papamóvil por la capital de dicho país. Desde luego miles de católicos llegaron desde muy temprano al perímetro por el que pasaría el Papa para darle la bienvenida, una de estas personas era Sophie Cruz y su familia de origen oaxaqueño.

Cuando llegó el momento de que el Papa pasara por donde ellos se encontraban Sophie, de cinco años de edad, decidió saltar la valla de seguridad que estaba instalada en el camino para intentar acercarse a Bergoglio, la gente encargada de la seguridad la alejó del camino y cuando el Papa se dio cuenta de lo que pasaba pidió que acercaran a la niña para saludarla, ella le entregó una playera y una carta.

La pregunta es, ¿qué quería decirle la pequeña al Papa? Univisión la entrevistó y, básicamente, quería pedirle que intercediera con las autoridades para que sus papas -quienes son migrantes- dejen de temer por el hecho de que un día pueden ser deportados a México, por lo que ella podría quedarse sola en Estados Unidos ya que es ciudadana estadounidense.

Aquí el mensaje de Cruz, quien a fin de cuentas termina siendo la voz de millones de migrantes latinoamericanos que trabajan sin residencia legal en dicho país.

El caso de Sophie Cruz nos recuerda a Jersey Vargas, una niña de 10 años que logró entrevistarse con el Papa Francisco luego de que su papá fuera detenido por la autoridades migratorias en 2014.

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